Es posible reparar las averías más habituales de una consola PS3 siguiendo los pasos que detallamos a continuación.
Empezamos por señalar que las principales averías de este tipo de videoconsolas son el fallo de la placa madre, el de la pasta térmica en el procesador o en el de gráficos y la del disco duro. El primero tiene pocas opciones, ya que la placa madre sólo puede sustituirse, y su coste es muy elevado. En cuanto a la avería del disco duro, primero hay que empezar por formatearlo y comprobar si es más que un fallo de escritura. En ese caso, sólo hay que sustituirlo.
Por lo tanto, vamos a centrarnos en la reparación de la PS3 cuando tiene un fallo de pasta térmica, algo más habitual de lo que parece, sobretodo en el modelo de 60 GB, que carece de la opción de ventilación para expulsar el polvo, uno de los principales enemigos de las consolas.
La pasta térmica está situada entre el procesador y el disipador de calor y sirve para transmitir el calor al disipador. Si usamos mucho la consola o tiene el mencionado problema del calor, se puede fundir, desbordar el procesador y crear un cortocircuito. Para solucionar esto necesitamos unas cuantas herramientas: un destornillador tipo de Thor tamaño T15; dos destornilladores de estrella, uno de 0x75 y otro 00x40 , y de punta magnética; pasta térmica Artic silver 5; pistola de aire caliente capaz de dar una temperatura de 350 a 375 °C, alcohol Isopropilico y una gamuza de limpieza, de papel si es posible.
Esta reparación necesita que se haga en un sitio amplio y con buena luz, además de que quien la vaya a realizar disponga como mínimo de dos horas de tiempo.
Para empezar se retira el tornillo de garantía con el destornillador thor y, después, la placa embellecedora. Posteriormente, retiramos los ocho primeros tornillos y la carcasa, cogiéndola desde la parte del lector, con cuidado. El siguiente paso es quitar el lector blu-ray y los tornillos que sujetan la consola al transformador.
Y seguimos quitando piezas de la PS3, en este caso la placa de comando de encendido y la placa de los USB. No hay que olvidar la carcasa, la placa madre y el disco, para ello antes retiraremos como siempre los tornillos.
Una vez hecho esto, desmontaremos los remaches que unen el ventilador con la placa, el ventilador en si, el cable que une a la pila de calendario y las placas metálicas que preservan a la placa madre. Ya hemos conseguido llegar al núcleo de la PS3 y podemos ver la pasta térmica. Empezamos por limpiar los procesadores con la gamuza y alcohol Isopropílico y el resto de la placa con un spray de aire comprimido especial para computadoras.
A continuación, usamos la pistola de aire caliente, con una temperatura entre 350 y 375º, y calentamos cada zona unos 15 segundos, haciendo movimientos en dirección de las agujas del reloj. Es importante dejar la placa enfriarse durante un mínimo de 15 minutos sin moverla. La placa madre de esta manera estará reparada y limpia, con lo que nos queda poner una capa muy fina de pasta térmica, asegurándonos de que no rebose por los lados y de que los procesadores están bien protegidos por las pasta.
Foto: REC LINE - San Vicente